Con esta información, los adultos (mayores de 30 años) dirán:
"Siempre supe que los celulares/consolas/tablets/computadoras eran malos".
PERO ANTES DE DESTRUIR LOS DISPOSITIVOS DE TU HIJO/HERMANO/SOBRINO/PRIMO
Hablemos de algo simple y efectivo que los adultos siempre ignoran:
R E G U L A C I Ó N
Culpar a los dispositivos con pantalla por causar que una persona se aleje es como culpar al inodoro por ensuciarse: culpamos un objeto en lugar de la causa real.
Hagamos un pequeño chequeo mental sobre los niños y la tecnología:
- ¿Se le dió el dispositivo después de los 15 años?
- Si es menor de 14 años, ¿tiene control parental?
- ¿Se le ha hablado de límites?
- ¿Vive en un entorno seguro?
- ¿Hay reglas claras?
- ¿Tiene ejemplos sanos para saber de tiempos?
- ¿Su entorno cercano le dió cariño, buenos recuerdos y compañía en su infancia?
- ¿Has tratado de entablar una conversación sobre lo que el afectado hace en la pantalla
- ¿El niño fue víctima de un evento traumático (maltrato, violación, bullying, pérdida de un familiar) y, a pesar de ser evitable, dejaron que pasara?
- O, peor, ¿No se le dió la contención/tratamiento apropiados?
Si has dicho que sí a todas (y no a las últimas dos), o a la mayoría de las preguntas, No eres tu culpa del todo (creo), intenta acercarte más y hablar de horarios y límites de uso con el niño, si el problema empeora, considera hablar con un psicólogo al respecto (No son para locos, te puede ayudar para entender mejor los motivos de su adicción y qué hacer para limitarlo).
Por el otro lado, si la respuesta fue no a todas (y sí a las últimas dos) o a la mayoría de las preguntas, debo decirte que es probable que Tú (o la familia, o los amigos, incluso ajenos) son la causa del problema.
Nada es como los cuentos de hadas, las personas tienen resentimiento, sienten, se deprimen cuando ven que son ignorados por quienes deberían protegerlos y se cierran con los cercanos para no volver a decepcionarse, pero necesitan algo que los haga sentir queridos y escuchados, que es donde las pantallas los ayudan a sentirse libres, escapar del dolor.
Probablemente, la persona es más feliz en la pantalla que con su familia o contigo. Te debe doler, pero debes aceptar que parte de esto es resposabilidad tuya.
Tu trabajo ahora será intentar redimirte (Si no sabes, significa tratar de mejorar como persona desde el corazón), ir a terapia con el niño/adolescente/joven, aprender, velar para que no termine en peligro y tratar de que, de a poco, deje de necesitar escapar de mundo.
Y, lo más importante, si fue tu error, pedir perdón y decirle que lo amas.
Érika, Ricardo, esa no era la pregunta
Entonces...
¿Las pantallas son un peligro
La respuesta más honesta es que depende del uso y la persona.
Obviamente los dispositivos que mencionamos en Efectos de las pantallas necesitan regulación si quienes los usan pasan en ellos más tiempo del necesario, sin embargo, se debe tener en cuenta lo que se mencionó arriba, puesto a que casi siempre no es coincidencia lo que pasa.
Recuerda: Los dispositivos con pantalla son herramientas, su uso depende de la persona.